Entrevista

Tiburcio Soteno

Julio de 2017

Por: 
De la Redacción

Tiburcio Soteno es originario de Metepec, Estado de México, trabaja el barro con el que elabora árboles de la vida, soles, sirenas, caballos, pegasos e infinidad de cosas. Ha sido reconocido por su trabajo artesanal en distintos países. Al buscar su nombre en internet el sitio de The British Museum en Londres, Inglaterra aloja la biografía de este artesano de barro que nació en Metepec, Estado de México en 1952. Exhibió su obra en la tierra del Big Ben en 2007.

La familia Soteno es una familia originaria de Metepec, Estado de México, y es reconocida internacionalmente por su trabajo en la alfarería. La familia es famosa por sus piezas como los árboles de la vida y por ayudar a convertir a Metepec en uno de los centros de alfarería más importantes en México. El taller de alfarería de la familia se encuentra en las afueras de Metepec, en la autopista a Ixtapan de la Sal.

–¿Y cómo es que usted se adentra dentro de este arte popular?

–Venimos de una familia de tradición artesana desde mis abuelos, bisabuelos y después nos los hereda mi mamá y, bueno, yo trato de heredárselos a mis nietos.

–Platíquenos cómo es el proceso de elaboración de sus piezas de arte popular.

–Bueno, nosotros se puede decir que procesamos el barro desde que nos lo traen de la montaña, lo secamos, lo ponemos a secar, lo molemos, lo harneamos, lo batimos, se revuelve con un poco de plumilla, que es la flor de Tule y lo amasamos y empezamos el árbol de la vida, empezamos a hacer una base, un tronco que es un tubo, se hacen los hilos y después se empieza a adornar, a veces ya tenemos el tema o cuando no tenemos un tema específico, de todos modos hacemos el árbol de la vida que es de Adán y Eva, Dios padre, San Miguel Arcángel y cosas así, follaje, flores, hojas. Y cuando ya son temas especiales nos documentamos un poco. Cuando son temas para personas, igual solicitamos su vida por escrito o sus momentos más felices y se hace un árbol de la vida.

–Usted casi no trabaja en color sobre el barro.

–Se puede decir que sí trabajé y viví en el color, hice demasiados árboles con color, sigo haciendo árboles con color, pero, por azares del destino, me invitaron a un concurso, gané un concurso con una pieza acabada de hacer, ni si quiera la horneé ni nada, entonces, me gustó mucho el impacto que tuvo, en esa ocasión, el barro fresco y, pues, a mí sí me toca también empezar a hacer ese color en Metepec.

Ahora ya varios compañeros siguen esa línea, hasta macetas hay en ese color pero, a mí sí me costó mucho trabajo conseguir ese color, tratar de llegar a ese color y yo vendo, bueno, me hace favor la Fundación Cultural Banamex de comprarme un árbol de la vida sobre la historia de México y en la foto de ese libro deciden los de ambos lados de dos páginas aparezco con unos Reyes Magos de tamaño natural en color barro obscuro, barro fresco, y la pieza que les vendo también se las vendo en color barro fresco. Entonces, me empieza a identificar la gente con ese color y, actualmente, pues vendo muchas, casi todas las piezas son con ese color, con ese barro.

–¿Cómo se logran las tonalidades en el barro?

–Yo logro esas tonalidades con los tres elementos que es el mismo barro, que trae barro arenoso, para mí es un color café claro, el barro rojo y el negro. Entonces, con eso se logra el color.

–¿Qué le representa elaborar ese tipo de piezas que son únicas?

–Bueno, realmente creo que, como todo ser humano, queremos dejar huella, entonces, yo trato de hacer mis árboles de la vida olvidándome del alambre porque, si vemos las piezas de los aztecas, o sea, las piezas prehispánicas, cómo han permanecido, pero, si le hubieran metido alambre, esas piezas no hubieran resistido, entonces, es una de las razones por las que yo hago todo pegado, hago todo a mano y logro esas piezas.

–¿Cómo percibe el arte popular en México?

–Va a la vanguardia, existen artistas de alto nivel, a lo mejor europeos, a lo mejor mexicanos, a lo mejor de otros países, pero es la base de todas las artes, para mí, el arte popular es la base de todas las artes, porque vamos a hablar de Picasso, él primero tiene que aprender tanto como pintura como escultura en los talleres artesanales y, después él hace su propia forma de ver esas cosas.

Existe uno muy famoso en Londres, que él viene a ver la calavera que hacen los aztecas con puras piedritas de jade, él está en México y está en Europa y hace una calavera con diamantes, pero el viene precisamente. Y, además, en Londres, en el Museo Británico, hay una sala en donde está la serpiente igual con piedras que son antecedente que los artistas modernos tienen que ir a aprender de otros sitios, pero el arte popular, para mí, va a la vanguardia y es la base del arte moderno, del arte contemporáneo de los artistas, del renacimiento, de todo es el arte popular que se da en los pueblos, que se da en las comunidades, más indígenas, más remotas y, para mí es eso el arte popular.

–Maestro, ¿qué le parece a usted este tipo de iniciativas del Museo Morelense de Arte Popular de realizar, a nivel nacional, el primer Diplomado en Arte Popular?

–Se ha dado el paso más importante en el cambio de que un diplomado podamos participar la gente que trabajamos en el arte popular, porque, regularmente, los diplomados eran historiadores y antropólogos, de gente que probablemente lo estudian, pero no lo viven, no lo sienten y nosotros lo vivimos, lo sentimos, lo palpamos y este es el gran paso de que lo podamos transmitir a la gente.

–¿Y qué opinión le merece que un mismo artesano que viene esa misma semana da una clase teórica y una clase práctica también?

–Bueno, para mí es el complemento primordial y es una gran idea que el maestro Enrique Rodríguez está promoviendo porque está conjuntando las dos cosas, se puede decir, la teoría con la práctica, que es muy difícil en algún diplomado que se lleven así esas dos partes, entonces, en ésta tenemos esa, se puede decir, a nosotros como artesanos, esa satisfacción, poder platicar nuestras vivencias y, al mismo tiempo, tener contacto con la gente y enseñarles un poquito de lo que hacemos.

–¿Algo más que desea agregar para concluir esta entrevista?

–Invito a toda la gente que compre arte popular, que, si nosotros vamos a clases de inglés, a casas de norteamericanos, a casas de gente como son verdaderos museos en sus casas. Entonces, yo invito a todos los mexicanos que compren arte popular, nada más con eso.