Entrevista

Rodolfo Sánchez Fierro

Diplomado en Arte Popular

Julio de 2017

Por: 
De la Redacción

El pasado jueves 20 y viernes 21 de julio, el maestro artesano Rodolfo Sánchez impartió la séptima sesión teórica en el Centro Cultural Jardín Borda y otra sesión práctica en las instalaciones del Centro Morelense de las Artes, sesiones que forman parte del Diplomado en Arte Popular, única actividad educativa y formativa a nivel nacional que se imparte en la capital morelense, que inició el jueves 8 de junio y concluirá el mes de septiembre del presente año.

Rodolfo Sánchez Fierro es artesano que trabaja el barro pigmentado y las piezas que elabora son árboles de la vida, catrinas y algunos trabajos especiales que le piden sus clientes, es originario de Metepec, Estado de México. En entrevista para la cartelera.morelos.gob.mx nos habla de su quehacer artístico.

–¿Nos podría hablar un poco de todo este proceso creativo que le lleva a ustedes o que les cuesta para concluir un árbol de la vida o una catrina?

–Para empezar solicitamos el barro ya en terrón, nos lo traen en terrón, nosotros tenemos que ponerlo a secar, del secado sigue el molerlo, después se pasa en una malla especial para quitarle un poco las impurezas que es basura, un poco de piedra y ya sale un grano homogéneo, sólo se utiliza agua para poderlo mezclar y nosotros le agregamos la flor del Tule, que es una especie de camote que se da en las lagunas, y ésa es la que utilizamos, es un tipo de algodón, se despeluza y se mezcla, es para que tenga resistencia el barro, ya teniendo esa masa, revuelta con la plumilla, viene el paso del amasado, que también es muy importante para poder tener una mezcla buena, más que nada, que se mezcle la plumilla con el barro, ese es el amasado, sacar un poco el aire. Ya que está bien amasado, procedemos a hacer la pieza que queramos hacer, ya sean árboles de la vida o catrinas o los trabajos.

Pero hay otro procedimiento que nosotros utilizamos para la miniatura, ese sólo se echa a remojar el barro, se sedimenta tres días con agua, queda arriba el agua, la parte de abajo es pura arena que es la que se sedimenta o queda hasta abajo y la parte de en medio es la que utilizamos para piezas un poquito mayores, de 10 centímetros, y la parte de encima es para hacer piezas muy finas, más pequeñas que son de 5 hasta 1 centímetros, ésa es para hacer miniatura.

–¿Y por qué la parte de en medio es la que utlizan?

–La parte de arriba tarda más para sedimentar porque son partículas más pequeñas, entonces es lo más fino del barro, y la parte de abajo pesa más, como son piedras y todo eso, es lo que queda hasta abajo y eso no nos sirve.

–¿Cómo ha sido el proceso para dar a conocer a su trabajo?

–A nosotros nos costó mucho trabajo darnos a conocer, porque no tenemos un renombre como pues los artesanos de nuestro tiempo. Regularmente hay pues gente de nuestra edad que tiene a sus papás famosos, entonces, es muy fácil que lleguen los clientes. Nosotros, para empezar, no tenemos esa parte. Tuvimos que andar, más que nada, ofreciendo nuestras piezas en tiendas y sufrimos esta parte de que: “No te compramos porque no eres famoso, no eres, por decir, un Ortega, no eres un Soteno”, entonces, siempre esa parte le sufrimos mucho, mucho.

Con el tiempo, ven nuestras piezas y sí reconocieron mucha gente nuestras piezas, nuestra técnica, y ahora, te digo, sí fue difícil hacer como un nombre y, aparte, un estilo propio que eso es lo más difícil. Cuando ya obtuvimos eso, ahora sí ya viene la recompensa de poder vender, aparte, lo que nos abrió mucho las puertas fueron los concursos, los concursos fueron la parte principal para poder difundir nuestro trabajo.

–¿Y cómo empezaron en este trabajo en barro?

–Nosotros empezamos por los bisabuelos, abuelos, mi padre y mi madre vienen de familia de artesanos, pero sólo se dedicaban a hacer la parte de alfarería, o sea, puras piezas utilitarias y, allá en Metepec se utiliza la greta, se hacen ollas, cazuelas, jarros. Y nosotros le entramos por el lado de lo ornamental, que es otra cosa, para poder hacer una cazuela, se utilizaba mucho barro, era mucho trabajo, se necesitaban hornos muy grandes, entonces, nosotros tratamos de hacer un poco de menos esfuerzo, pero hacer otro tipo de piezas. Y así es como le entramos a la artesanía.

–¿Qué significa para usted un árbol de la vida o una catrina o algún ya terminada?

–Creo que es la parte más bonita del ver terminada ya una pieza y qué ahí se va, a veces puede estar uno enojado y así lo transmite uno en sus piezas o puede estar uno muy contento e igual, entonces ahí se va parte de nosotros, parte de nuestra alma, parte de nuestros sentimientos, pues parte de nuestra vida. Y lo más bonito de esto es el saber que para poder hacer barro o para que existiera el barro, tuvieron que pasar miles de años, entonces, transformar esa mezcla y aparte transmitirla a la otra persona y que le guste, yo creo que es lo máximo.

–¿Qué opinión le merece que el Museo de Arte Popular esté realizando un diplomado sin precedentes, único a nivel nacional, el Diplomado en Arte Popular?

–Yo creo que eso es lo que hace falta, exactamente reconocer esa parte de los artesanos. Yo creo que sí ha habido un poco de reconocimiento, pero no a tal grado, entonces esto pues hasta sorprende, que sea así y qué bueno que empiece a tener en esta parte.

–Muchos talleres y/o diplomados son impartidos por grandes estudiosos, maestros, doctores en antropología, historia, en arqueología, etc. pero este diplomado lo imparten los maestros, los creadores, los que crean este tipo de arte popular, ¿Qué opinión le merece eso?

–Yo creo que esto viene a enriquecer mucho más esta parte porque yo siempre he dicho que, para poder ser juez, tienes que haber estado utilizando ese material, si no, ¿Cómo puedes ser juez si nada más estás sentado ahí atrás de un escritorio? Entonces, para esto, si nos dan pauta para que nosotros mismo hablemos de esto, pues es más enriquecedor.

–¿Y qué opinión le merece el hecho de que artesanos durante un día impartan una materia teórica y al día siguiente es una clase práctica?

–Además de que es un hecho sin precedentes, siempre hay que dar lo teórico y después lo práctico porque si no se queda inconclusa esta parte. Podemos dar mucha teoría, pero ya con la práctica es sentir el barro y pues sentir realmente lo que es el barro y eso transmite mucha energía tal vez, yo creo.

–¿Algo más que desee agregar para concluir esta entrevista?

–Darle las gracias a la Secretaría de Cultura de Morelos y al Museo Morelense de Arte Popular por habernos invitado, por tomarnos en cuenta en esta parte de igual, que yo soy un artesano no tan joven, y que nos tomen en cuenta y les agradezco por todo esto.

El Diplomado en Arte Popular, que cuenta con validez oficial, es convocado y organizado por la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos a través del Museo Morelense de Arte Popular (MMAPO) y el Centro Morelense de las Artes (CMA), e inició el pasado jueves 8 de junio en las instalaciones del Museo Morelense de Arte Popular, en donde todos los jueves se estarán realizando las actividades teóricas, y los viernes en las instalaciones del Centro Morelense de las Artes, se realizarán las actividades prácticas. La duración del diplomado será de cuatro meses, de junio a septiembre, y ya no se tienen lugares disponibles, días antes de su inauguración se llegó al límite de sus inscripciones. Para mayor información consultar: diplomadoartepopular.morelos.gob.mx.