Pinceladas de arpa y flauta

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Pinceladas de arpa y flauta

Elisa Torres y Alheli Pimienta en el Teatro Ocampo
Por: 
De la Redacción

El pasado mes de enero Elisa Torres y Alheli Pimienta ofrecieron el primer concierto del año en el Teatro Ocampo, titulado “Pinceladas de arpa y flauta”, tarde en la que interpretaron obras de Jean-Michel Damase, Johanny Navarro, Johannes Donjon y Astor Piazzolla, al terminar su presentación en Cuernavaca tuvimos la oportunidad de entrevistarlas en los camerinos de este importante recinto cultural de la capital morelense. Alheli Pimienta estudió en la Escuela Superior de Música y Danza Clásica de Monterrey y continuó su formación en los Estados Unidos, obteniendo tanto su licenciatura como su maestría de la Universidad de Idaho, por su parte, Elisa Torres, es arpista principal de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico.

Elisa Torres, arpista

Los padres de Elisa Torres siempre estuvieron pendientes de inscribirla en clases de cualquier tipo de arte, como la pintura, baile y finalmente en la música, sus hermanas también iniciaban a tocar algunos instrumentos así Elisa inicia con la guitarra a los cuatro años. Conoció el arpa a traves de algunas revistas y le dijo a su mamá que quería tocar ese intrumento, no sabía lo que era ni cómo sonaba y entonces se inició en el Programa de Niños del Conservatorio de Música, continúo con  otros instrumentos, hasta que llegó a la universidad y ahí se concentró en el arpa, “el arpa del concierto a diferencia del arpa folclórica, primero que nada el tamaño, es mucho más grande  es alrededor de seis pies, 80 libras y 47 cuerdas, tiene siete pedales que funcionan para cambiar los tonos, es lo que equivalen a las teclas negras del piano, entonces eso me permite trabajar en diferentes tonalidades, tengo que ir moviendo de acuerdo a lo que estoy tocando al mismo tiempo que estoy destocando. Así que lleva, como todo instrumento, sí lleva mucha coordinación.

Alhelí Pimienta, flautista

De la misma manera Alhelí Pimienta, tiene el gusto por la música desde muy chiquita, nació en Coatzacoalcos, Veracruz, debido al trabajo de su papá cambiaban de lugar de residencia constatemente, a sus seis años, en Ciudad del Carmen, en la Isla del Sureste de México su mamá la llevaba a la casa de la cultura desde muy chiquita a tomar clases; ya tocaba la flauta, la flauta de plástico, la flauta dulce que conocemos todos, nunca la soltó. Desde el momento en que tocó esa flauta no la volvió a soltar, desde los seis años, entonces, continúo con la flauta transversal a los ocho o nueve años. Formó parte del programa de Orquestas y Coros que existía antes en México. A los 14 años se va a Monterrey a estudiar a la Escuela Nacional de Música y Danza de Monterrey, ahí son los inicios de su carrera profesional. Continúa conociendo diferentes partes para estudiar ampliamente lo académico y lo musical. Su instrumento es una flauta de oro de 18 quilates, de la marca Yamaha, flauta que era de su maestra, que radica en Canadá, es un instrumento moderno, antes tocaba otra flauta diferente, hace un par de años se la prestó para experimentar y se encontró con muchas dificultades, por ser un instrumento que requiere de mucho aire, “durante el concierto podían observar como tengo que respirar muchísimo y ampliamente para poder darle al instrumento la sonoridad que requiere, para tocar afinado y para tocar las diferentes dinámicas que produce, que tiene un amplio rango de dinámicas esta flauta”.

–Puerto Rico y México, logran tocar un gran repertorio mundial de diferentes siglos, ¿cómo fueron consolidando este concierto?

–Todo comenzó con una sonata, –comenta Elisa Torres– que siempre habíamos querido hacer, yo la escuché hace mucho tiempo, casi no se toca, es muy difícil para la flauta como para el arpa y a veces si uno no se pone una fecha, una meta y uno sigue haciendo otras cosas y nunca llega a lo que quiere hacer y había que, como decimos nosotros “tomar el Toro por los cuernos” y hacerlo y ya con el compromiso de que teníamos que hacerlo pues, lo hicimos con mucho esfuerzo pero con mucho gusto. Aparte de esto pues, hicimos la comisión de Johanny Navarro, una compositora puertorriqueña, y teníamos interés en que fuera un reflejo de un sabor puertorriqueño-latinoamericano, y pues también se destaca por todos estos efectos que pone para el arpa y para la flauta que también es bien interesante para el público.

Quisimos tocar el Piazzolla, –dice Alhelí Pimienta– que también refleja nuestras raíces latinoamericanas. En un futuro también queremos tocar nosotras la sonata para flauta y arpa del compositor mexicano Eduardo Angulo, que también es un proyecto inmenso, entonces ya nosotras tenemos que planear bien qué es lo que vamos a hacer y cuando para poder aprendernos esta otra pieza gigantesca de nuestro compositor mexicano.

–¿Qué es lo que sigue para cada una de ustedes?

–Viajaré de regreso a Toronto, –afirmó Alhelí Pimienta– donde tienen su casa, allá he vivido casi siete años, estoy estudiando el doctorado. Justamente terminé dos de mis clases del doctorado y nada más me falta hacer mi tesis, tocar un recital y hacer una grabación. Elisa y yo hemos platicado mucho de hacer una grabación juntas, y a mi me interesaría mucho utilizar esa grabación para mi proyecto de doctorado. Organizo un festival latinoamericano de flauta en Toronto, donde invitamos a flautistas latinoamericanos, de Argentina, México, Brasil, Cuba y un par que viven en los Estados Unidos y vamos a tocar pura música latinoamericana en todo el festival: clásica, folclórica y de la especialización de cada artista. El punto del festival es demostrar al público y a los músicos canadienses el nivel que tenemos de composición y de interpretación y de instrumentistas en nuestros países latinos.

Por mi parte pues regreso ahora, –aseguró Elisa Torres–trabajo con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y también doy clases en el conservatorio, así que todo está empezando, ahora estamos a principio de año y tenemos conciertos hasta junio y esperemos poder hacer uno o dos recitales en Puerto Rico, tenemos que comenzar a coordinar y todo pero es lo que tenemos al momento.

–¿Qué les pareció Cuernavaca y el Teatro Ocampo?

La ciudad es muy bonita, –comentó Elisa– tuvimos la oportunidad de caminar por el centro, muy bonito todo el mundo, muy amable y queremos agradecerle a todos ustedes porque nos han tratado muy bien, y estamos bien agradecidas por todo.

La experiencia de tocar en este teatro fue increíble, –afirmó Alheli Pimineta– en el momento que entré y toque una primera nota, antes de que entrara el público, la resonancia que me daba a mi, la respuesta de mi instrumento y la claridad con la que escuchaba el arpa, no es fácil tocar con un arpa porque la caja de resonancia es tan gigantesca que te hace como que bom bom bom en el oído entonces, es bien difícil aquí uno tiene que estar bien pendiente; si toca en un teatro que no tiene buena acústica, yo me puedo perder pero aquí, yo estaba cerca de ella y escuchaba todo tan hermoso y el teatro hermoso y el público mucho más. La verdad gracias, al público que nos aplaudió y hasta nos quería escuchar otra vez.

Alheli Pimienta Barajas, es alumna de la prestigiosa Escuela Superior de Música y Danza Clásica de Monterrey, México, continuó su formación en los Estados Unidos, obteniendo tanto su licenciatura como su maestría de la Universidad de Idaho. Desde que se mudó a Canadá en 2009, ha estado estudiando con Susan Hoeppner, inicialmente en la Escuela Glenn Gould y actualmente en la Universidad de Toronto en el programa de Doctor de Artes Musicales. Aunque lejos de México por una década, Alheli, mantiene estrechos vínculos con su país de origen. Ella ganó el primer premio en el Concurso Nacional de Flauta de México 2014 y acaba de ser invitada de nuevo para ocupar un puesto temporal como Profesora Asociada de Flauta en su alma mater. La carrera musical de Alheli se ha beneficiado de numerosas becas y premios, más recientemente la Beca de Acceso y Desarrollo Profesional del Ontario Arts Council. Alheli es un flautista versátil en todos los sentidos de la palabra. Además de haber dominado todos los instrumentos de la familia de la flauta desde el piccolo a la flauta baja, también toca una variedad de flautas folk. Su vasta experiencia musical abarca desde el clásico hasta el choro brasileño, la música latinoamericana y el jazz. Colabora regularmente con vocalistas e instrumentistas en Canadá, México y Brasil y es miembro de Flautas del Fuego, Trio Sol, Tío Chorinho y Brasileirinho.

Elisa Torres Pérez es la primera puertorriqueña en ocupar el puesto de arpista principal de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico. Comenzó sus estudios de arpa a los siete años con el profesor Marcelino Canino en el Programa de Cuerdas del Conservatorio de Música de Puerto Rico. Continuó estudios con Irma Ramos y María Rosa Vidal, primera arpista de Puerto Rico. Al mismo tiempo, cursó estudios en la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini, donde se especializó en guitarra clásica, siendo estudiante de Carlos O. Morales. A los dieciséis años participó en clases magistrales en la Universidad de Indiana, donde un año más tarde comenzó sus estudios universitarios bajo la tutela de Susann McDonald, obteniendo su bachillerato y maestría en arpa. En el 2003 ganó el Premio Buehler White en la competencia de la Sociedad Nacional de Artes y Letras. Durante sus años de estudio en la Universidad de Indiana, Torres colaboró como asistente de la profesora Elzbieta Szmyt y también estuvo a cargo del departamento de arpa de la Escuela de Bellas Artes en Louisville, Kentucky. Desde su regreso a Puerto Rico en el 2005 ha participado activamente en recitales de música de cámara en distintos pueblos de la Isla. Cabe destacar que también se ha presentado como solista junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico en varias ocasiones interpretando las Danzas: Sacra y Profana de Claude Debussy, el Concierto de Flauta y Arpa de W. A. Mozart y el Concierto para Arpa de Alberto Ginastera. En los últimos años ha sido invitada a servir varias veces como jurado del Concurso Internacional de Arpa que se celebra en la Ciudad de México, donde también se ha presentado en recital.

Elisa también se ha destacado en la música popular, colaborando con músicos como Danny Rivera, Nelson González, Mima y Cultura Profética. También participó en la grabación de música para las películas “Mal de amores”, “Under my nails” y el cortometraje “El cielo de los ratones”, interpretando música de Omar Silva. Durante el mes de noviembre del 2010 lanzó su primera producción discográfica titulada “Natural”, apadrinada por Humberto Ramírez. Actualmente se encuentra trabajando en un proyecto patrocinado por el Conservatorio de Música de Puerto Rico, para la publicación de arreglos de arpa con enfoque didáctico. Las primeras etapas de esta colección, Mi Pequeña Arpa y Mi Arpa Navideña, ya completadas, incluyen canciones infantiles del repertorio latinoamericano en formato de libro, CD y talleres para niños. En adición a su trabajo como intérprete y arreglista, Elisa también se desempeña como Profesora de Arpa en el programa de Bachillerato del Conservatorio de Música de Puerto Rico.