Entrevista

Jacobo Mendoza Ruiz

Maestro y tejedor de textil

Febrero de 2018

Por: 
De la Redacción

Orgullosamente originario de Teotitlán del Valle, Oaxaca, el maestro y tejedor de textil Jacobo Mendoza Ruiz, visitó en días recientes las instalaciones del Museo Morelense de Arte Popular, en donde tuvo la oportunidad de disfrutar de la marga exposición “Belenismo en el arte popular mexicano”, y en entrevista para la Cartelera Cultural nos comparte su historia de vida fuertemente ligada al arte popular. Cabe destacar, que el maestro artesano Jacobo Mendoza, compartirá su invaluable conocimiento en la segunda edición del Diplomado en Arte Popular, a realizarse de mayo a agosto de 2018 en la capital morelense.

–¿Cómo se ve inmerso en este tipo de técnicas ancestrales, como lo es el arte del telar?

–Es una herencia de los antepasados, pero lo he dado un poco de evolución, porque antes se usaban cosas un poquito más tradicionales, como diríamos, más abstracta la técnica y hoy en día mi evolución es hacer el arte un poquito más fino, usar otro tipo de materiales y también continuamente estoy experimentando con los colores naturales.

Mi finado padre trabajaba en un pequeño corredor, muy humilde, y de ahí se fue evolucionando. En nuestro pueblo de Teotitlán del Valle, la mayor parte de la comunidad somos tejedores, nos dedicamos al tejido, pero todo es tradicional. De ahí fue mi visión de ver un poquito más allá, para despertar algo que uno puede hacer más en el futuro.

–¿Cómo es que decide usted seguir los pasos de su familia?

–Sí, eso es muy interesante. Desde mi niñez me gustó este tipo de trabajo, porque académicamente no tuve una carrera profesional, nada más llegué mis estudios a nivel secundaria. De igual forma, me enfoqué más a la artesanía, al tejido y eso es mi pasión. Hoy en día me ha abierto las puertas, he tenido oportunidades como aquí en el nacional, en el extranjero, he tenido algunos contactos con otros artesanos de otros países y eso ha sido mi evolución o mi encuentro con otros artesanos.

–Teotitlán del Valle es una comunidad tejedora, pero también conserva sus usos y costumbres.

–Exactamente, hoy en día todavía se conserva la lengua indígena, es nuestro primer lenguaje y ya posteriormente hablamos el español. Y también lo del mercado, con dos horas diarias en las mañanas, pero todo es fresco. Muchísima gente acude, de pueblos vecinos, hoy en día está el turismo internacional, que está en el estado de Oaxaca, que vienen al mercado y eso es muy interesante.

Es algo de la tradición, eso incumbe también en cuanto a toda la tradición, en cuanto a las autoridades, todo es comunitario y los servicios comunitarios, todo es gratuito, uno tiene que poner su parte al ser miembro zapoteco, estar en el pueblo, o sea, tener cargos de servicio por un año, dos años, hay servicios de hasta tres años.

Entonces, todo eso se ve la tradición y el apoyo, la unidad del pueblo y también del textil, o sea, todos nos dedicamos al textil, entonces, cada familia se está desarrollando, de alguna manera artística. De hecho, cada persona tenemos un don que hay que seguirlo, si lo encontramos, qué interesante.

–A un costado de la iglesia están construyendo una casa cultural.

–Es un proyecto también para tener los eventos culturales, como una parte del museo y tener el objetivo de hacer la casa cultural, que sea más completo, con una directiva de la misma comunidad y que participen los maestros artesanos y hay algunos otros tipos de artesanías en el pueblo, como la cerería, la figura de madera y hay otras actividades que hacen allá en Teotitlán, y también como la gastronomía que eso es muy importantísimo sobre el alimento.

Todavía no se ha echado a andar, la construcción ya está terminada, ahorita están con el proceso de amueblarlo y proyectar cómo va a funcionar, o sea, toda la directiva, cómo es que va a funcionar la casa cultural. Eso es lo que están haciendo las autoridades y el pueblo conjuntamente.

–¿Cuenta con un taller, cuánta gente trabaja con usted, su familia se ha involucrado?

–Hoy en día, eso es precisamente lo que yo estoy haciendo personalmente con mi familia. Tengo mi esposa y tengo dos hijos, una niña y un niño, y ahorita estoy invitando unos primos, sobre todo, niños, porque ese es el futuro del día de mañana. Las personas grandes hacen los tapetes tradicionales.

Entonces, lo que estamos haciendo es hacer un pequeño taller, invitar unos niños e inculcarles, darles el cambio del tejido y así tener otras oportunidades en el futuro, como el tejido, como el material, ahorita estoy cambiando un poquito porque es imposible hacer algo fino teniendo el material tradicional, como es la lana del borrego criollo, es un poquito más grueso, es imposible hacerlo con una textura con mucha finura.

También tengo un encuentro, participo con unos tejedores internacionales, la mayor parte son de Estados Unidos, entonces, ellos, he tenido algunas exposiciones en Estados Unidos y han visto mis piezas y, en la trayectoria de ese encuentro, he tenido la oportunidad de adquirir un poquito de material más fino, mucho más fino que uno puede manejar.

El último encuentro que tuve en Berklee, Estados Unidos, conocí a unos maestros de Japón, de Tokio, ellos manejan fibras que son de seda, bañado en oro, plata y bronce. Eso es lo más actual que estamos utilizando, poquitos para poner detalle en las piezas y esas piezas, las mandamos para galerías privadas o museos en concursos a nivel nacional o internacional más que nada.

–¿Por qué es importante preservar este tipo de técnicas de telar ante el embate de grandes maquilas?

–Bueno, antes que nada, es súper interesante para mí porque es un arte que uno mantiene y es algo que puedes trasmitir hacia la comunidad y mostrar qué es lo que se puede hacer manualmente y, como usted acaba de decir, que puede hacer mil piezas por día, pero no es igual porque la habilidad que tienen los dedos de un artesano es muy diferente, tú puedes plasmar tu espíritu, tu conocimiento dentro del tejido.

Es lo que más me apasiona en hacer y crear cosas más novedosas día con día, y cada pieza, te emocionas en el momento que estés trabajando.

–¿Cómo es el proceso creativo de una pieza de arte en telar?

–Bueno, antes que nada, para dar inicio de un tejido, hay que ver el telar, ver el tamaño y preparar la fibra que uno piensa utilizar en la pieza. Posteriormente escoger los colores. Una vez teniendo todo listo, entonces ya empezar a preparar el urdimbre, que eso es esencial para empezar a trabajar y pensar qué diseño uno le puede crear dentro de la pieza.

Cuando son diseños geométricos, así como lo que tengo aquí a lado, uno lo tiene ya de memoria, en la cabeza, conforme va uno avanzando, se va formando el diseño. Pero, cuando es un diseño pictórico, una reproducción de un pintor o un paisaje, prácticamente utilizamos un patrón, un cartón y luego se pone abajo del urdimbre y se va trabajando.

Pero, cuando son diseños geométricos, únicamente son contables los hilos de urdimbre y todo tiene que funcionar. Y a veces, cuando conforme va uno avanzando, vas escogiendo los colores, porque es diferente tener los colores a un lado, que tenerlos plasmados ya en el tejido. Entonces, ahí, si no le gusta, uno puede quitarlo, se pierde un poquito de tiempo, pero con el espíritu y las ganas que tiene uno de trabajarlo, te tiene que gustar la pieza para que puedas seguirle, porque, si no, estás dentro de esa alegría, de ese equipo, del ánimo, la pieza siempre se le dificulta cada vez.

–¿Cuánto tiempo de proceso le lleva desarrollar una pieza como la que nos describe?

–Una pieza como la que tengo aquí a lado, estamos hablando de 20 a 25 días, hoy en día es el trabajo que le invierto, pero estamos hablando de puro el tejido. Porque hablamos de cinco días de preparación de los colores y también para preparar los colores, que son colores naturales vegetales, se pinta muy despacio.

Alterno ese trabajo, estoy pintando y estoy tejiendo, o sea, hago un trabajo en conjunto, entonces eso es lo que me ayuda mucho porque, si voy a dedicar a puro pintar, voy a perder mucho tiempo porque hay momentos que se tiene nada más a fermentar y uno tiene que hacer otra actividad dentro del día, entonces eso es lo que hacemos hoy en día.

–¿Qué siente al desprenderse de un telar?

–Bueno, me siento muy contento y, cuando vendo algunas de las piezas es cuando más ánimo me da para seguir trabajando. Tengo piezas que tampoco las tengo en venta, las piezas más complicadas que he hecho, ahorita tengo tres piezas en mi pequeña galería que no están y no van a estar en venta porque son unas piezas con urdimbre de 35 hilos por pulgada, estamos hablando de tres veces más fino que una pieza que tengo aquí a lado.

Igual el hilo que está hecho en trama es súper finísimo y posiblemente, por mi visa, ya no podré repetir otra de esas piezas, porque es demasiado fino, es imposible de ver el urdimbre hoy en día, por lo mismo que tengo esa colección. Un tapete tradicional de Teotitlán del Valle, estamos hablando de 6 a 7 hilos por pulgada, entonces, mis tejidos, manejo de 9 hilos por pulgada, 10, 12, 15, 20 hasta 30 hilos por pulgada, todavía puedo manejar ahorita.

Los que tengo en colección son 35 hilos por pulgada, es un poquito difícil para hacerlo hoy en día.

–¿Cómo percibe el trabajo del Museo Morelense de Arte Popular en crear el año pasado el primer Diplomado en Arte Popular y sobre todo impartido en dos sesiones (teórica y práctica) por ustedes, por los maestros en arte popular?

–Definitivamente le doy gracias a este museo y es algo súper interesante, sobre todo para nosotros como artesanos, es una oportunidad, es como si se abriera el cielo para que ejerciéramos nuestro habilidad o dar a conocer nuestro trabajo al mundo entero, porque estamos hablando de un museo de arte popular, eso es enorme para mí y les agradezco infinitamente al museo.

He oído, a través del maestro Carlo Magno, las actividades que han hecho en este museo, es increíble, hace rato pasé a visitar el montaje que tienen de nacimientos, está genial, es algo maravilloso y, sobre todo, es para que la gente se dé cuenta de lo que tenemos aquí en México, lo que me agrada muchísimo más, no solamente ven al estado de Morelos, ven para todos. Eso es lo más interesante.

–¿Cómo ve usted el arte popular mexicano? Últimamente ha tenido como gran apertura, gran apoyo a través de estos diplomados, de diferentes exposiciones, de concursos y/o a través del Fondo Nacional para el Fomendo de las Artesanías (Fonart).

–Hoy en día ha habido muchísimas oportunidades, que antes a lo mejor no había, como usted mencionó, Fonart, he tenido la oportunidad de participar algunas veces, afortunadamente las veces que he participado me he llevado un premio siempre. Ahorita el arte popular tiene muchísima más difusión con el apoyo que se le está brindando. Como en el turismo, museos y como lo que está haciendo ahorita el Museo Morelense de Arte popular, eso es increíble y esto va a dar vuelta al mundo, porque se va a dar a conocer muchísimo más el arte popular mexicano.

–Maestro, pues, ¿algo más que desee agregar para concluir esta entrevista?

–Felicitar al museo y todos los colaboradores que intervienen en él, muchísimas gracias.

 

Jacobo Mendoza Ruíz nació en Teotitlán del Valle, Oaxaca. A los 7 años de edad tuvo gran curiosidad por el trabajo de su padre, el señor Emiliano Mendoza, que elaboró grandes piezas con diseños de pintores como Rufino Tamayo y Francisco Toledo. Comenzó a tejer tapetes con diseños sencillos tales como las franjas y montañas, poco a poco fue perfeccionando su trabajo y a la edad de 25 años comenzó a realizar piezas más finas con diseños más difíciles, utilizando fibras como la cachemira, la lana de alpaca y la seda. Todas teñidas con tintes naturales como la cochinilla, el índigo, el pericón, el zapote negro y otros, tintes que son fabricados en el taller de la familia. Ha sido acreedor de varios premios como el tercer lugar en el Segundo Concurso Nacional de Textiles 2014 de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en la modalidad de “Textiles de lana y seda”, el primer lugar en el Tercer Concurso Nacioanl de Textiles 2015 de Xalapa, Veracruz, con la pieza “Juego de estrellas” en la modalidad de “Textiles de lana”, así como el primer lugar en en Cuarto Concurso Nacional de Textiles de Morelia, Michoacán, con la pieza “Mariposas entre diamantes” en la modalidad de “Textiles de lana”.  También obtuvo el tercer lugar en el Concurso Nacional de Grandes Maestros y Maestras del Arte Popular en el año 2015. Ha expuesto en varios museos como el Museo Textil de San José, California, el Museo de la Universidad de Guadalajara de Puerto Vallarta, el Museo Textil de Oaxaca, el Museo Nacional de Culturas Populares, así como en la Galería Folk Tree.

Diplomado en Arte Popular, –convocado por la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos, a través del Museo Morelense de Arte Popular (MMAPO) y el Centro Morelense de las Artes (CMA), que cuenta con validez oficial–, en su primer edición, se realizó durante dos días a la semana, con una clase teórica y otra práctica, de junio a noviembre de 2017. La segunda edición iniciará en el mes de mayo de 2018, con una duración cuatro meses, con el mismo esquema de dos clases semanales, una teórica y otra práctica. Para mayores informes consultar: diplomadoartepopular.morelos.gob.mx y al número telefónico (777) 329 2200 a la ext. 1008.

Museo Morelense de Arte Popular, se encuentra ubicado en la calle Hidalgo #239, en el Centro Histórico de Cuernavaca, lugar en donde actualmente se exhibe la magna exposición “Belenismo en el arte popular mexicano” y la pieza del mes “Gabán jaspeado”, además de contar con un espacio de lectura y tienda de artículos de arte popular. Se encuentra abierta al público de martes a domingo en un horario de 10:00 a 17:30 hrs, con entrada gratuita.