Entrevista

Gustavo de Paredes

Escuela de Escritores Ricardo Garibay (EERG)

Mayo de 2018

Por: 
De la Redacción

El pasado viernes 18 de mayo en las instalaciones del Cine Morelos, fue presentada la colección de la Escuela de Escritores Ricardo Garibay (EERG), coordinada por el Fondo Editorial del Estado de Morelos (FEDEM), conformada por tres libros: “Un día para acabar con todo", de Gustavo Paredes, "El deseo obstinado", de Eduardo Oyervides y "El frasco de uñas", de Julián Cervantes. Colección que fue producto de una convocatoria a egresados y a estudiantes que estuvieran por concluir el diplomado en Creación Literaria de la EERG. En entrevista para la Secretaría de Cultura de Morelos, Gustavo de Paredes nos comparte parte de su quehacer literario así como detalles de su más reciente libro.

Gustavo de Paredes nació en Ciudad de México, trabaja en distintos lugares como corrector de estilo y traductor, es licenciado en Derecho y en Relaciones Internacionales y está terminando una maestría en Literatura. Su gusto por la literatura es por sus padres, desde pequeño ellos lo introducían a las letras, a los clásicos: “Recuerdo muy bien las novelas de Julio Verne, de Salgari y una enorme cantidad de novelas que, con el tiempo, sembraron una semilla en mí y se convirtió en una pasión que empecé a explotar hace poco cuando tomé la decisión en el 2005 de tomar un taller diplomado en la Universidad Complutense de Madrid. Ya convencido de que éste podría ser un buen camino, y una vez que renuncié al trabajo que tenía en aquella época, me mudé a Morelos y aquí ingresé a la Escuela de Escritores Ricardo Garibay que ofrecía un diplomado de dos años en el que aprendí bastante y, gracias a él, debo mi presencia aquí”.

–¿Cómo percibe usted este tipo de aperturas, de instituciones, para que los jóvenes se acerquen a este tipo de propuestas literarias?

–Creo que uno de los puntos clave para poder salir del deterioro que estamos viviendo en la actualidad, esta descomposición social en la que nos encontramos, se encuentra en las letras. Aquellos quienes que nos dedicamos, de una manera más formal, a enseñar el arte literario estamos preocupados por abarcar los mayores grupos sociales que sean posibles.

Una de las cosas que nos corresponden es tender una invitación permanente a la juventud y a los adultos para que se acerquen al libro, para que conozcan tanto a los clásicos como a los contemporáneos, que se adentren en esa riqueza que les hará reflexionar sobre el significado de la vida y autar posturas respecto a ello. En la medida en que nosotros podamos tener mayores elementos para la reflexión y conocernos a nosotros mismos, en esa misma medida vamos a cambiar como sociedad.

Me parece muy interesante y muy importante el esfuerzo de la Secretaría de Cultura de Morelos, de la mano con la Escuela de Escritores Ricardo Garibay, para impulsar nuestras plumas que son plumas emergentes que están buscando espacios para tener una proyección y para acercarnos nosotros a la gente. Lo que más aspiramos es a tener un público que dialogue con nosotros a través de nuestras obras, eso es muy importante para ellos y para nosotros.

–¿Cuánto tiempo le llevó realizar “Un día para acabar con todo" y cómo se entera de esta convocatoria y decide inscribirla a este diplomado?

–No nace con la convocatoria. Ya había tomado un par de talleres, uno con el escritor Francisco Rebolledo, espléndido narrador y otro con Ana García Bergua, también una escritora de altos vuelos en la época actual. Con ambos tallereé en distintas épocas mis escritos y después de que salió la convocatoria, los revisé muy a profundidad y le añadí otros que no tenía.

Entonces, podría decir que los seis textos que estoy presentando aquí, ya había escrito la mitad tanto con Rebolledo y García Bergua y los otros tres los hice en el lapso en el que se abrió y cerró la convocatoria. Obviamente fue un proceso interesante porque, uno, como escritor, busca preguntas y respuestas a las mismas que son profundas y tienen que ver con la existencia y yo de alguna manera, busco encontrar preguntas y respuestas universales, algunas relacionadas con la pobreza, la violencia, con el sexo, con los sueños e ideales. Y esa ha sido mi búsqueda en esta compilación que estoy ofreciendo y que tiene un tono sombrío, pero es interesante al mismo tiempo.

–¿Por qué el título de la obra “Un día para acabar con todo"?

–En términos generales porque no importa la situación en la que se encuentren todos mis personajes, acaban con una pérdida. Habrá gente que termine viva, pero acaban con pérdidas familiares y habrá gente que terminen con su propia vida. Todo ello parte de las situaciones que están viviendo, es un título que busca una transversalidad, unificar todos los textos bajo ese paraguas. La pérdida de algo muy importante en un solo día.

–¿Cómo ve el ámbito literario que vive actualmente Cuernavaca?

–Me parece muy interesante lo que estamos viviendo el apoyo de la Secretaría de Cultura de Morelos que le ha dado a la escuela, el pistón que ha representado el Centro Morelense de las Artes ha sido fundamental para que surjan nuevos literatos.

Me parece de todos modos que es insuficiente, es decir, ¿qué más nos gustaría a nosotros, que constantemente estamos escribiendo y buscando nuevas oportunidades, que también las haya a través de la apertura y la ampliación de becas? Es decir, que un posible ganador de una beca reciba un monto mayor de lo que recibe en este momento.

Independientemente, me parece que la labor que hacen estas instituciones, también la UAEM y el Colegio de Morelos, están formando una concepción de política pública para impulsar a las artes. Y eso puede definir los destinos de las naciones.

Si en este momento, y los candidatos aprovechan, que nosotros necesitamos espacios de expresión y apoyan nuestras demandas, tendremos canales de comunicación con la gente y así habrá una sociedad más informada, reflexiva y, por tanto, pensará mejor sus actos. Al final, a lo que voy es que habrá una disminución de la violencia que vive el estado.

–Una convocatoria que motiva a la gente a que escriba y darles a los ganadores un libro impreso que pareciera que ya está en extinción, ¿qué piensa usted del libro impreso?

–Primero creo que la motivación es fundamental, de hecho, la literatura, para quien nos dedicamos a esto, es un fuego interno y un poco, en palabras de Vargas Llosa son esos demonios que uno busca sacar y que se proyecten en una obra literaria.

El libro impreso, yo soy de los primeros en suscribir una larga vida, sin embargo, también me gustaría ver, cómo los nuevos formatos van adoptando al libro y lo van transformando. En ese sentido, las posibilidades que ofrecen las tecnologías digitales son fundamentales para hacer llegar más rápido las obras a la gente.

Yo no quiero que desaparezca el libro ni mucho menos, tampoco creo que vaya a suceder, a pesar de que han cerrado muchas librerías en el mundo como en España que cerraron las librerías más importantes al igual que en los EE. UU., pero, si uno mantiene este sentimiento romántico por el libro físico, jamás se va a extinguir.

Va a ser muy interesante ver de qué manera la gente adopta los nuevos formatos. Hace poco, revisando la novela de “Rasero” –Del escritor Francisco Rebolledo– me encontré con que ya está en Amazon en formato digital, y no sólo eso, sino que se puede distribuir en francés, inglés, en algún idioma germánico, y eso es muy importante, porque permite abarcar mercados de manera mucho más amplia.

Sin embargo, para los que nos gusta tener las bibliotecas llenas, apostando aún en este mercado, va a vivir bastante el libro.

 

El diplomado de la EERG tiene la finalidad de preparar a los participantes para ejercer el oficio de escritor. Su actual enfoque se centra en alentar el proceso creativo de los estudiantes, a partir de las sesiones teóricas y prácticas, así como del contacto con escritores de amplia trayectoria.

Un fragmento de la contraportada de su libro dice: “Gustavo de Paredes es escritor de un oficio innegable, sus cuentos son siempre muestras de virtuosismo y rigor, punks, intrigas internacionales, trenes asesinatos y misterios son sólo algunas de las sorpresas que su libro nos depara”.