Charro Negro

La No Sección

Charro Negro

Encuentro con la loquera morelense, capítulo 24
Por: 
Hernán Osorio

Martín Ramírez, mejor conocido en el ámbito musical como "Martín Lucero", es integrante y fundador de las bandas Padre Nuestro, Darknnes y actualmente es el líder de la banda Charro Negro. Es un artesano cartonero y músico de metal. Como artesano, junto a su familia, ha logrado consolidar su arte popular con gran esmero y dedicación en el municipio de Xoxocotla. Como melómano, tuvo sus inicios yendo a escuchar materiales a las tiendas de música porque no podía adquirirlos; como promotor cultural ha ido aprendiendo sobre la marcha a organizar tocadas; como editor de fanzines ha logrado posicionarse a nivel nacional y ha sido fundador e integrante de diversos proyectos musicales, que hoy en día forman parte de los inicios de la escena musical de Morelos. Dos de las actividades musicales que ha promovido en los últimos años es la consolidación de la agrupación Charro Negro y el Morelos Metal Fest, esta última actividad consiste en una serie de conciertos que impulsa a las propuestas más importantes en Heavy Metal que se generan en nuestra entidad, con el fin de crear una plataforma para que los jóvenes tengan un espacio de expresión cultural en lugares públicos y de acceso gratuito. Además de presentar propuestas musicales de otros países de Latinoamérica.

Martín Ramírez, mejor conocido en el ámbito musical como "Martín Lucero", es integrante y fundador de las bandas Padre Nuestro, Darknnes y actualmente es el líder de la banda Charro Negro.

–¿Tienes gustos musicales muy bien definidos?

–Tengo un rato en la escena morelense, siempre he tocado en bandas de metal, mi primera banda la formé en 1989, mi trayectoria ha sido de metalero morelense. Desde un inicio, siempre me llamó la atención la cuestión social y combativa entre la música, de hecho mi acercamiento al rock es por su espíritu rebelde contestatario, y aunque en el metal no sé daba mucho esa situación al menos en el metal mexicano, por la influencia que tenemos del metal sajón, nos gusta mucho el ruido de las guitarras y la batería, pero yo creo que en las letras nos fijábamos poco porque eran en inglés pero bueno, eso no significa que en México no haya habido bandas de metal combativo, tomando en el aspecto social a los jóvenes, porque se nos criticaba por el pelo largo simplemente, por la vestimenta, de hecho, me tocó todavía un poco un movimiento muy fuerte que hubo a nivel juvenil a finales de los ochenta, un movimiento juvenil en varios lugares del país de chavos metaleros, que empezaron a manifestarse por toda la represión que había en ese entonces por la forma en que te vestías, por el pelo largo, y eso se retomó en temas de algunas bandas metaleras Ramses de la Ciudad de México, Khafra de Sonora, SixBeer de Querétaro, el mismo Luzbel de la Ciudad de México, que en algo de sus letras traían ese espíritu contestatario combativo, que esas son las bandas que a mi me influenciaron y aunque las bandas que yo tenía en Cuernavaca no iban con el concepto, siempre traté de meter esa temática.

En el primer demo de mi primera agrupación Darkness hay una rola que se llama "Herejes" que habla de como un sector de la sociedad, sin conocernos, nos tildaba de herejes por la relación que tenían con la música metálica y que en ese momento les parecía que adorábamos al diablo. Dicha canción habla precisamente sobre el desconocimiento de la comunidad hacia los metaleros hacia que nos viéramos un poquito satanizados sin conocernos realmente, sin saber realmente de nosotros, qué queríamos, qué manifestábamos, por qué usábamos ese tipo de manifestación. Desde el principio yo tuve esa tendencia de hacer letra combativas dentro de mis bandas.

–También tuviste un programa de radio.

–Al generar las letras de las canciones tuve la oportunidad de tener un programa de radio del 2000 al 2008, un programa de radio donde difundía la música de las bandas locales y el rock nacional, y ahí me di cuenta que ese espíritu combativo, ese espíritu contestatario del rock se había perdido en muchas de las bandas que en ese momento eran escuchadas, pensaba que la onda ya estaba bastante fresa en cuestión de letras. La problemática es la misma, hay poca comprensión hacia los jóvenes, sigue habiendo un desencanto de los jóvenes hacia cómo se han llevado las cosas por los adulto; la situación es la misma, la problemática social es la misma, sigue habiendo guerra, sigue habiendo hambre, sigue habiendo injusticia, entonces ¿por qué el rock dejó de ser contestatario?.

–¿Así vas consolidando Charro Negro?

–Influenciado por el modo de vida que llevo, al igual que mi familia, le llamamos un modo de vida consciente de todo el momento histórico que nos toca vivir, desde cuida la ecología, desde buscar un bien, vivir diferente al modelo que tenemos ahorita basado en tener dinero, darle otro tipo de razón a la cuestión monetaria, etc.

Todas estas situaciones me hacen formar Charro Negro, sin embargo sabía que me enfrentaba a una situación difícil que un gran sector de los músicos en Morelos no les llama la atención lo social o no están comprometidos al cien con esa situación, entonces lo único que hice fue decirles a mis amigos que me ayudaran a tocar en vivo lo que yo quería hacer con el concepto de Charro negro, así lo inicio.

–¿Por qué el nombre de la agrupación?

–Quise retomar la leyenda de muchas regiones de México, en cuanto al personaje del Charro Negro, que es un personaje mítico, fantasmagórico pero al mismo tiempo justiciero, aquel personaje que cuentan que en tiempos de la revolución eran los que se encargaban de hacer justicia con los hacendados, con la gente que se portaba mal con el pueblo, que por las noches se escuchaba su cabalgar y que toda la gente sabía que eran cuidados por el Charro Negro y también por usar en el metal mexicano un personaje mexicano. Normalmente los black metaleros usan personalidades europeas, por qué no tomar un personaje mexicano más próximo, porque incluso hay bandas de metal mexicano que usan toda la temática prehispánica en todos los sentidos, y es bastante interesante su propuesta.

Como vocal tengo el nombre de Martín Lucero dentro de la alineación y los chavos que siempre me acompañan llevan el apelativo de Calavera; el baterista es fulano Calavera, el guitarrista fulano Calavera, para también pensar en un concepto bastante integral de Charro Negro.

–Háblanos un poco de la alineación, porque han sufrido algunos cambios en la alineación durante estos ocho años de existencia.

–Así es, siempre he echado mano de mis amigos, de los amigos que están cerca, o de cuates que quieren involucrarse en el proyecto, de inicio sólo tenía un baterista, tocábamos batería, guitarra y voz; Giovanni Calavera, un cuate con el cual ya había tocado años antes en una banda llamada Rictus, posteriormente se van integrando otros amigos. Vivo en Xoxocotla y ocurrió un momento en que todos los integrantes éramos de aquella región, Giovanni Calavera en la batería, Max Calavera el bajo, Dany Calavera en la Guitarra, que eran nativos de ahí de Xoxocotla.

Con esa primer alineación hicimos nuestro primer material titulado "Abracadabra", con siete rolas, que lo grabamos en Puente de Ixtla. Desde un inicio he tenido la suerte de tocar fuera del estado de Morelos, que creo es una de las cosas importantes que deberíamos de buscar siempre todas las bandas metaleras, ir más allá de nuestro espacio de confort que podemos encontrar en Cuernavaca o en la ciudad donde vivimos y bueno, con esta primera alineación empecé a hacer presentaciones fuera del Estado de Morelos, Guerrero, Puebla, CDMX, etc.

Dentro de la temática de las letras, no hago crónica de la vida social, sino que pretendo exponer un tema y dar una propuesta de qué es lo que queremos. Así hacemos el primer disco "Abracadabra" y esto lo titulamos así porque pensábamos que en ese momento. Como que los jóvenes necesitaban un chispazo, algo para despertar, la rola habla de eso, de que ojalá con una palabra clave despertáramos, que nos diéramos cuenta de que somos parte importante de lo que está viviendo el país y que en mucho depende de que las cosas cambien, si nosotros tomamos esa decisión.

Primer material que distribuimos en los conciertos y por nuestras redes sociales, el proyecto empieza a ser conocido en varias ciudades del país; empieza a haber algunos cambios de alineación en el sentido de que cada quien va retomando su propio camino.

En una visita que hago a Tenancingo, Estado de México, a tocar, me encuentro con dos hermanos que tienen todo el entusiasmo y les gusta la idea del Charro Negro y se integran, en este caso era Aldo Calavera en la batería y Max Calavera en la guitarra, Giovanni abandona la agrupación, entra un nuevo guitarrista Max Calavera y con ellos afino el material para el siguiente disco, que sale en el 2013 bajo el nombre de “Cadáver” porque contiene una rola en el disco que se llama “México cadáver”, con diez temas. Me acompaña en la grabación Luis Calavera, que fue un músico con el que también toqué en un grupo anterior llamado ATM, de los pocos grupos de hardcore que han existido en Morelos. Por cierto, este disco lo presentamos en el Foro del Lago del Centro Cultural Jardín Borda, aquí en Cuernavaca y fue el punto de partida para una gira que hicimos de dos semanas en 12 ciudades diferentes, junto con una banda hermana colombiana que estuvo en México de gira, estuvimos en San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas, Durango, en varios lugares de Guanajuato y de Toluca, y aquí en Cuernavaca.

Siempre con esa ambición de que la banda tiene que estar tocando siempre en todos lados, no sólo tocamos en conciertos, también tocamos en actos culturales que los colectivos nos invitan, porque la propuesta no está cerrada a un grupo de gente metalera o al público metalero, sino a la sociedad en general y así lo hacemos.

–¿Actualmente en qué proceso musical se encuentran?

–Estamos por terminar nuestro tercer disco, con otra alineación, con David Calavera en la guitarra, él tiene una banda también de metal se llama Santuario; en la batería Elías Calavera, que es un músico muy conocido por todos aquí en Cuernavaca, por su trayectoria junto con Guamazo y Saoko, con la primer banda que formamos juntos Darkness, Elías es un músico con el cual he estado en relación por más de veintitantos años, a veces sólo nos volteamos a ver y ya sabemos lo que tiene que pasar. Con ellos estoy tocando, estamos terminando lo que sería nuestro siguiente disco que se llama “Versos incendiarios”, son siete temas, esperamos presentarlo en abril o mayo.

–Pareciera que el género del metal está “castigado” en cuanto a espacios, en cuanto a inclusión, en cuanto a apoyos... pero cuando surgen este tipo de iniciativas independientes como las que mencionabas te das cuenta que existen diferentes propuestas de metal en el país y que sigue, a lo mejor subterráneamente, más vivo que nunca.

–En varias ciudades se ha pensado que el metal ha terminado, pero desde que las bandas mexicanas empezaron a hacer metal hace treinta y tantos años siempre ha habido una escena subterránea constante. Actualmente te puedo decir que en toda la República Mexicana existen bandas capaces musicalmente de competir a cualquier nivel, afortunadamente hoy en día existen todas las posibilidades para que los chavos estudien música y están saliendo bandas de chicos de 15 y 16 años con una capacidad musical impresionante y esto es en todo México, aparte de eso échale todas las bandas o todos los músicos que ya tenemos cierta trayectoria.

En la gran mayoría de las ciudades de México existen bandas metal, desgraciadamente nunca hemos podido quitarnos el estigma de que es una música ruidosa, deja tú que sea satánica, simplemente es una música ruidosa, de altos decibeles, eso hace pues que de pronto y nos ha pasado a nosotros en Charro Negro que nos invitan a un acto cultural y vemos el equipo de audio y preferimos no tocar, no porque el equipo sea malo sino porque no es suficiente, entonces preferimos que no truenen las bocinas, por decirlo de alguna manera, porque el metal sí necesita cierta infraestructura para escucharse bien. Pero en general, en todo México hay una escena tanto de bandas, tanto de promotores, tanto de espacios para tocar, tanto de tiendas dónde se encuentra el material, yo creo que es de los pocos géneros musicales que tienen su nicho siempre en toda las ciudades.

De pronto no los vemos y en Cuernavaca, sucede mucho, y de pronto por eso nos animamos a hacer estas cosas como el Morelos Metal Fest, que pensábamos que en Cuernavaca no existían bandas de metal y en una edición juntamos más de 30 bandas, creo que es un poco a lo que te refieres... pero quizá nuestros estigmas siguen ahí, somos una música ruidosa, que no se puede escuchar en cualquier espacio y por lo tanto pues estamos restringidos para manifestarnos –risas– de alguna manera.

–¿Por qué medio digital los puede contactar la gente?

–Nos pueden escuchar en SoundCloud, en Facebook como Charro Negro Combativo, en nuestro canal de YouTube Charro Negro Metal Combativo en Youtube, generamos videos previos y siempre subimos videos de nuestras presentaciones. También vendemos mercancía en nuestros sitios y en los conciertos, tenemos playeras, sudaderas, parches, siempre tratamos de mantener a la banda activa, de que la gente sepa que estamos haciendo cosas. Ahí pueden escuchar todo el material de la banda y es importante eso, que ahora que todas esas herramientas que quizá hace 20, 25 ó 30 años no teníamos, ahora las ocupemos nosotros las bandas metaleras para que nos conozcan y no duden en hacerlo.

Creo que una manera de conocer cierto género musical es acercarse a las propias bandas, de primera mano. De pronto la radio no nos pela, nunca nos ha pelado, incluso a las radios estatales, la radio pública no nos pela, quizá por lo mismo de que somos una música ruidosa, pero bueno, nosotros seguimos en la batalla, todos los días estamos tratando de hacer cosas. El siguiente disco “Versos incendiarios”, creo que va a significar mucho, porque reafirma esa idea de que estamos en un momento histórico en que nos toca hacer algo, no sólo para nosotros como jóvenes, sino para toda la comunidad, sí, tenemos que hacerlo. Creo que muchos de nosotros no estamos de acuerdo, nos sentimos mal de cómo nos está tocando vivir, en todos los sentidos, tanta inseguridad, tanta corrupción, tanta impunidad que existe y todos esos males pues de alguna manera somos corresponsables nosotros, hemos dejado crecer todo eso hasta donde estamos. Yo creo que es momento de reflexionar, de tomar una actitud pues más propositiva, más activa, y poner de nuestra parte para que estas cosas cambien y va a escucharse trillado, quizá no por nosotros, por las nuevas generaciones.

Y cualquier propuesta de los jóvenes, hay que escucharla, hay que verla, hay que sentirla, de alguna manera Cuernavaca se está convirtiendo en un crisol de expresión artística, hay que aprovecharla todos.